• Todas las fórmulas infantiles son seguras. No hay marcas mejores que otras. Aunque a algunos bebés les “sienta mejor” una que otra. Utilicen leche de inicio o fórmula 1.
  • Ninguna marca es superior a la leche materna. Ninguna tiene defensas.
  • Lo más importante: preparar el biberón a la concentración adecuada: 1 cacito raso por cada 30 c.c. de agua. El agua se mide en el biberón antes de echar los cacitos de fórmula.
  • Se puede usar agua de grifo hervida (pero solo durante 1-2 minutos, para que no se concentren los minerales) (ojo en función de la ciudad donde vivas si el contenido del agua es muy salino puede no ser una opción, consultarlo con la pediatra o la matrona en la preparación al parto)  o agua embotellada de bajo contenido en sales minerales.
  • Es imprescindible el lavado de manos antes de preparar los biberones. No es necesario esterilizar los biberones ni las tetinas, basta con lavarlas bien retirando los restos de leche y dejarlos secar al aire, pero debo confesar que siempre los he esterilizado por precaución. Son preferibles los biberones de cristal, ya que algunos plásticos, al calentarse, desprende sustancias nocivas para el organismo.
  • El método ideal para calentar el biberón es “al baño María” es decir sumergiéndolo en parte en agua caliente para que aumente poco a poco la temperatura del contenido del biberón. No se recomienda el uso del horno microondas porque produce un calentamiento irregular, en ciertas zonas la leche puede estar muy caliente y provocar quemaduras. Comprueben siempre la temperatura de la leche antes de ofrecérsela al bebé, debe ser aproximada a la corporal (unos 37ºC).
  • Ofrecer el biberón con el bebé abrazado, pegado al cuerpo, en posición semi-sentado (nunca tumbado)

Biberones

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