Habitualmente es una visita de primer contacto con el ginecólogo en el caso de no realizar revisiones previas con él, o bien se inicia una nueva forma de controles en relación con el comienzo del embarazo.

Durante estas semanas se comienza con los controles de peso y tensión arterial que se realizan aproximadamente con una regularidad mensual.

La parte más importante de la visita es la evaluación del estado de la gestación.

Habitualmente se realiza mediante una ecografía transvaginal. La ecografía es un sistema diagnóstico que utilizamos ya de una forma rutinaria. Se basa en aprovechar la capacidad que tienen los ultrasonidos para generar imagen. Esto significa que 10 que se ve en la pantalla del monitor es realmente sonido, por esto todavía no disponemos de aparatos que nos den imagen en color tal como estamos acostumbrados a verlas en los monitores de televisión, las imágenes aparecen representadas en escala de grises. Un sistema de exploración adicional es lo que llamamos Doppler Color. Esto no significa que la imagen la veamos en “colores”. El Doppler Color es un sistema de exploración complementario a la ecografía habitual que lo que hace es incorporar un sistema que permite detectar fluidos en movimiento y que los representa en dos colores: rojo cuando el movimiento se acerca al transductor y azul cuando se aleja. Lo utilizamos para la detección del latido cardíaco fetal y para estudiar flujos de circulación sanguínea en el feto y la placenta. La ecografía se realiza habitualmente a través de la vagina. En primer lugar porque tanto los ultrasonidos (que no son radiación), como la colocación del transductor en este lugar son inocuos tanto para la madre como para el feto. En segundo lugar porque al colocar el transductor en la cercanía del útero nos permite visualizar con mayor detalle todas las estructuras que contiene, esto es fundamental en estas semanas tanto para localizar donde se ha situado el saco gestacional, como para establecer con exactitud el desarrollo del embrión y establecer con seguridad la fecha probable de parto.

Finalmente en estas semanas habitualmente se aprovecha para realizar un control analítico de sangre y orina que tiene dos objetivos:

Realizar un chequeo general del estado de salud de la paciente gestante.

Verificar el estado de inmunidad frente a una serie de patologías infecciosas que pueden repercutir en el desarrollo fetal: rubeola, S.I.D.A., hepatitis, etc … Con respecto a estas patologías como S.I.D.A. y hepatitis, el manejo de los resultados e información sobre los mismos se realiza de forma confidencial tanto por parte del laboratorio, como por parte de todos los profesionales que intervendrán en el control de tu embarazo y parto.

Por último, con respecto a la medicación. Actualmente se aconseja realizar por lo menos durante el primer trimestre de embarazo la suplementación de ácido fólico, con objeto de disminuir el riesgo de espina bífida en el recién nacido. La espina bífida es un trastorno congénito que se caracteriza por una alteración de la integridad de las membranas que protegen la espina dorsal, esto puede ocasionar una minusvalía tanto física como psíquica al recién nacido. Otros medicamentos que pueden tomarse durante el primer trimestre de embarazo, una vez descartadas posibles alergias, son analgésicos tipo paracetamol, fármacos para los vómitos y algunos tipos de laxantes. Estos medicamentos te los recetaré durante la primera visita en función de tus necesidades, son medicamentos con muchos años de experiencia en su uso y son seguros para el feto. La suplementación de hierro, vitaminas y calcio suelo retrasarla hasta que se ha cumplido el primer trimestre porque inicialmente no son muy necesarios y suelen plantear
algún problema de intolerancia gástrica por lo que es mejor iniciarlos cuando hayan cedido las nauseas de las primeras semanas.

(Información facilitada por mi ginecólogo
Doctor Pardo S.L.P.
Obstetricia y Ginecología 
Sociedad colegiada 46sp00201 )

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