Aunque los cambios físicos son los más evidentes, la mujer experimenta también una serie de cambios psíquicos y sentimientos durante el tiempo de espera del nacimiento de su hijo.

Convertirse en madre es un proceso mediante el cual una mujer adopta una actitud mental diferente a la que había tenido hasta ese momento: se reorganizan sus intereses y prioridades y descubre nuevas inquietudes.

Adaptarse psicológicamente al embarazo lleva su tiempo y cada trimestre tiene sus características en este aspecto.

En el primer trimestre muchas mujeres perciben el embarazo de forma inconsciente.

Cierto desasosiego, unidos a síntomas físicos “raros” como cansancio, sueño, malestar en las mamas le pueden advertir de que algo está pasando. Además suele asociarse hipersensibilidad, humor cambiante e irritabilidad. Son la expresión de un sentimiento de ambivalencia: “quiero el embarazo pero también me asusta el cambio de mi vida”.

En el primer trimestre es también muy frecuente el temor a perder el bebé y es posible que la futura mama revise su deseo de tener un hijo y puede pasar un período de dudas y replanteos: “¿Podré cuidarlo? ¿Seré capaz de darle un lugar en mi vida?

En el segundo trimestre la embarazada se siente más activa y con muchas ganas de encarar sus tareas: el embarazo es una realidad. El miedo a las malformaciones es una de las mayores preocupaciones de la mamá en este período.

Finalmente en el tercer trimestre vuelven a surgir sentimientos ambivalentes: la futura mama quiere que su hijo nazca pronto pero, a la vez, teme el parto, tanto en el aspecto físico, como por los cambios que va a suponer en su vida futura.

Por todo esto, es muy útil recibir el apoyo de un especialista en psicología durante el embarazo. Básicamente te va a aportar tres tipos de técnicas para enfrentarte a estas situaciones.
1.- Aprendizaje de técnicas de relajación: muy útiles como apoyo para conciliar el sueño o para los momentos de estrés (analíticas, resultados de pruebas médicas, el mismo parto).

2.- Racionalización de los miedos: Te explicará los mecanismos que generan tus preocupaciones y te enseñará a entenderlo s y superarlos.

3.- Técnicas de motivación y refuerzo positivo: Muy similares a las que utilizan los deportistas durante las pruebas de competición. Ayudan a mantener un buen estado de ánimo y por lo tanto a afrontar los retos del parto y crianza con muchas más garantías.

(Información facilitada por mi ginecólogo
Doctor Pardo S.L.P.
Obstetricia y Ginecología
Sociedad colegiada 46sp00201 )

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